Tratamiento de la varicela

Tratamiento

Información sobre el tratamiento de enfermedades y estados de salud

Esta página intenta proporcionar información sobre varicela y lista algunos de sus posibles tratamientos.

La información disponible en esta página sobre varicela y su tratamiento ha sido obtenida de múltiples fuentes y puede no ser totalmente precisa.

Si crees que padeces varicela o algunos de sus síntomas, te recomendamos que visites a tu médico antes de comenzar ningún tratamiento por tu cuenta.

En el siguiente enlace puedes ver más información sobre los síntomas de la varicela.

Imágen de tratamiento de la varicela

En el pasado, la varicela se consideraba un rito de paso para la mayoría de los niños. Antes de la vacunación rutinaria de la varicela, casi todo el mundo había sido infectado antes de llegar a la edad adulta, a veces con complicaciones graves. Hoy en día, el número de casos y hospitalizaciones ha disminuido drásticamente.

La varicela es una enfermedad viral muy contagiosa entre las personas que no son inmunes. La mayoría de la gente piensa que la varicela es una enfermedad leve y para la mayoría, lo es. Desafortunadamente, no hay forma de saber quién va a desarrollar un caso grave.

La vacuna contra la varicela es una forma segura y efectiva para prevenir la varicela y sus posibles complicaciones.

Los signos y síntomas de la varicela son:

  • Una erupción roja que en un principio se asemeja a las picaduras de insectos, en la cara, el cuero cabelludo, el pecho y la espalda.
  • Pequeñas ampollas llenas de líquido que se revientan y forman costras.
  • Fiebre.
  • Dolor abdominal o pérdida del apetito.
  • Dolor de cabeza leve.
  • Sensación general de malestar y molestia o irritabilidad.
  • Tos seca.
  • Dolor de cabeza.

La erupción de la varicela pasa por estas tres fases:

  • Protuberancias de color rosado o rojo (pápulas), que se rompen en puntos diferentes a lo largo de varios días.
  • Ampollas llenas de líquido (vesículas), formadas a partir de las protuberancias durante aproximadamente un día antes.
  • Costras que cubren las ampollas abiertas y que tardan varios días en sanar

Una vez la persona se ha infectado, puede transmitir el virus hasta pasadas 48 horas antes de que aparezca la erupción y sigue siendo contagiosa hasta que se forman las costras.

Es importante informar al médico si surge cualquiera de estas complicaciones:

  • La erupción se extiende a uno o a ambos ojos.
  • La erupción se pone muy roja, caliente o sensible, lo que indica una posible infección bacteriana secundaria de la piel.
  • La erupción se acompaña de mareos, desorientación, palpitaciones, falta de aire, temblores, pérdida de coordinación muscular, empeoramiento de la tos, vómitos, rigidez de la nuca o fiebre por encima de los 39,5º C.

Tu riesgo de contraer varicela es mayor si:

  • No has tenido varicela antes.
  • No has sido vacunado contra la varicela.
  • Trabajas en un colegio o guardería.
  • Vives con niños.

La varicela es normalmente una enfermedad leve. Pero puede ser grave y puede llevar a complicaciones, especialmente en estos grupos de alto riesgo:

  • Los recién nacidos y los lactantes cuyas madres no han tenido varicela y no han sido vacunadas.
  • Adultos.
  • Mujeres embarazadas.
  • Personas cuyo sistema inmunitario está afectado por medicamentos, como la quimioterapia u otra enfermedad.
  • Personas que toman medicamentos esteroides para otra enfermedad o condición, como los niños con asma.
  • Personas con eczemas.

Una complicación común de la varicela es una infección bacteriana de la piel. La varicela también puede conducir a la neumonía o raramente, a una inflamación del cerebro (encefalitis), las cuales pueden ser muy graves.

Por lo general, la varicela debe seguir su curso y el médico puede recetar un antihistamínico para aliviar los síntomas.

Para ayudar a aliviar los síntomas de un caso sin complicaciones de la varicela, puedes:

  • No rascarte
  • Aliviar la picazón y otros síntomas con un baño de agua fría con bicarbonato de sodio agregado, harina de avena sin cocer o harina de avena coloidal
  • No te pongas cerca de la estufa
  • Aplícate sobre las heridas una calamina
  • Toma antihistamínicos como difenhidramina (Benadryl) o hidroxicina (Atarax) para aliviar el picor.
  • Toma acetaminofeno (Tylenol) o ibuprofeno (Advil, Motrin) si tienes fiebre leve

Varicela en niños

La enfermedad es generalmente leve en los niños sanos. En los casos graves, la erupción puede extenderse cubriendo todo el cuerpo y las lesiones se pueden formar en la garganta, los ojos y las membranas mucosas de la uretra, el ano y la vagina. Pueden seguir apareciendo nuevas manchas durante varios días.

En niños sanos, la varicela generalmente no requiere tratamiento médico. El médico puede recetar un antihistamínico para aliviar el picor. Sin embargo, para la mayoría de niños, simplemente dejará que la enfermedad siga su curso.

Como rascarse puede causar cicatrices, retardar el proceso de curación y aumentar el riesgo de que las heridas se infecten, si tu hijo no deja de rascarse deberás cortarle las uñas y ponerle guantes en las manos, sobretodo por la noche.

Varicela en adultos

Los adultos forman parte del grupo de riesgo de complicaciones cuando hablamos de varicela. Como forman parte de este grupo, los médicos suelen recetar medicamentos para reducir la duración de la infección y ayudar a reducir el riesgo de complicaciones.

Los medicamentos indicados en estos casos son antivirales como el aciclovir (Zovirax) u otros medicamentos llamados inmunoglobulinas intravenosas (IGIV). Estos medicamentos pueden disminuir la gravedad de la enfermedad cuando se administran antes de que hayan pasado 24 horas del inicio de la erupción. Otros fármacos antivirales, como el valaciclovir (Valtrex) y el famciclovir (Famvir), también pueden reducir la severidad de la enfermedad. En algunos casos, el médico puede recomendar la vacunación contra la varicela después de la exposición al virus. Esto puede prevenir la enfermedad o reducir su gravedad.

Si llegas a desarrollar complicaciones, el médico determinará el tratamiento apropiado. El tratamiento para las infecciones de la piel y la neumonía puede llevarse a cabo con antibióticos. El tratamiento para la encefalitis se realiza con medicamentos antivirales y la hospitalización puede ser necesaria.

Varicela en bebés

Los bebés menores de 6 meses y lactantes entran dentro del grupo de riesgo de complicaciones. El tratamiento será el mismo que para los adultos, que también forman parte del grupo de riesgo.

Varicela en el embarazo

La varicela al inicio del embarazo puede dar lugar a una variedad de problemas en un recién nacido, incluyendo bajo peso al nacer y defectos de nacimiento, tales como anomalías en las extremidades. Para un bebé nonato, representa una gran amenaza que la madre contraiga la varicela en la semana antes del nacimiento. Entonces puede causar una enfermedad gravemente infecciosa y potencialmente mortal en un recién nacido.

Si estás embarazada y no eres inmune a la varicela, habla con tu médico acerca de los riesgos para ti y para tu hijo no nacido para que pueda determinar un tratamiento adecuado en caso necesario.

Varicela zóster

Cualquier persona que haya pasado la varicela está en riesgo de contraer una enfermedad latente llamada herpes zóster. Después de una infección de varicela, algunos de los virus de la varicela-zoster pueden permanecer en las células nerviosas. Muchos años después, el virus puede reactivarse y reaparecer, este virus es conocido como culebrilla. La culebrilla es una banda dolorosa de ampollas de corta duración. Este virus es más probable que vuelva a aparecer en adultos mayores y en las personas con sistemas inmunológicos debilitados.

El virus zóster puede conducir a la neuralgia postherpética, que puede ser grave. Esta complicación es una condición en la cual el dolor del herpes zóster persiste por mucho tiempo después de que las ampollas hayan desaparecido.

Artículos relacionados con Tratamiento de la varicela