Tratamiento de la faringoamigdalitis

Tratamiento

Información sobre el tratamiento de enfermedades y estados de salud

Esta página intenta proporcionar información sobre faringoamigdalitis y lista algunos de sus posibles tratamientos.

La información disponible en esta página sobre faringoamigdalitis y su tratamiento ha sido obtenida de múltiples fuentes y puede no ser totalmente precisa.

Si crees que padeces faringoamigdalitis o algunos de sus síntomas, te recomendamos que visites a tu médico antes de comenzar ningún tratamiento por tu cuenta.

Imágen de tratamiento de la faringoamigdalitis

La faringoamigdalitis es la inflamación de la faringe y las amígdalas. Coloquilamente, se suele hacer referencia a la faringoamigdalitis, simplemente como dolor de garganta. Esta condición puede tratarse fácilmente. Si el dolor persiste más de dos días, podría ser necesario visitar al médico.

El tratamiento depende de la causa del dolor de garganta. Las opciones de medicamentos para el tratamiento son:

  • Medicamentos para reducir el dolor de garganta, como el ibuprofeno, acetaminofeno, aspirina y aerosoles para adormecer el dolor.
  • Descongestivos y antihistamínicos para aliviar la congestión nasal y secreción nasal
  • Vitamina C
  • Pastillas para la garganta

El tratamiento de la faringoamigdalitis en casa también es importante. Los cuidados de la faringoamigdalitis en casa están basados en:

  • Descansar.
  • Beber mucha agua.
  • Hacer gárgaras con agua tibia con sal varias veces al día.
  • Beber líquidos calientes (té o caldo) o líquidos fríos.
  • Evitar los irritantes que puedan afectar la garganta, como el humo de tabaco y el aire frío.
  • Evitar el consumo de alcohol.

Existen diferentes tipos de faringoamigdalitis, éstos pueden ser:

  • Inflamatoria.
  • Folicular.
  • Membranosa.
  • Ulcerativa.

Faringoamigdalitis bacteriana

La faringoamigdalitis bacteriana o estreptocócica es la infección más común del tracto respiratorio superior. Los síntomas de la faringoamigdalitis bacteriana pueden ser fiebre, cefalea, nauseas, vómitos, dolor abdominal, eritema y edema de la úvula, dolor de garganta, petequias en el paladas y adenopatía cervical.

En un principio, se prescribe un tratamiento sintomático, es decir, se tratan los síntomas de la faringoamigdalistis con analgésicos, antipiréticos, hidratación y líquidos fríos. Pasados de tres a cinco días sin mejoras, el tratamiento se basará en los antibióticos. Al tratarse con antibióticos, el tratamiento debe completarse, es decir, tomar todas las dosis recomendadas aunque los síntomas ya hayan desaparecido. El Cefaclor es el medicamento más eficaz para el tratamiento de la faringoamigdalistis. También se puede utilizar cefpodoxima y penicilina. Se ha demostrado que la amoxicilina da muy buenos resultados.

Es muy recomendable, además del tratamiento antibiótico, hacerse enjuagues bucales y limpiezas con antisépticos.

Faringoamigdalitis viral

El tratamiento de la faringoamigdalitis viral nunca puede basarse en los antibióticos a diferencia de la faringoamigdalitis bacteriana. Para tratar la faringoamigdalitis viral se utiliza aceclofenaco o paracetamol. Estos medicamentos mejoran los signos y los síntomas de la enfermedad. El aceclofenaco se debe administrar en dosis de 100 mg cada 12 h y el paracetamol en dosis de 650 mg, también cada 12 h por vía oral.

Los síntomas de faringoamigdalitis viral son ausencia de fiebre, conjuntivitis, tos, rinitis, úlceras, sifonía y diarrea.

Faringoamigdalitis recurrente

Los pacientes con faringoamigdalitis recurrente o crónica, por lo general, padecen una inflamación crónica de las amígdalas y/o de los adenoides. Estos episodios, a menudo, van asociados a otras manifestaciones clínicas, como por ejemplo, obstrucción respiratoria nasofaríngea, inflamación auricular y otitis media y aguda.

Un paciente con faringoamigdalitis recurrente se le puede considerar como tal si ha sufrido de cinco a siete episodios en los dos últimos años o más de siete episodios en el último año.

Se ha demostrado la eficacia del tratamiento quirúrgico, conocido como adenoamigdalectomía. En esta cirugía, se extirpan las amígdalas y las vegetaciones adenoideas. Esta operación se debe realizar bajo anestesia general.

Faringoamigdalitis aguda

La faringoamigdalitis aguda generalmente se trata con antibióticos. Entre los antibióticos utilizados se destaca la amoxicilina, la combinación de amoxicilina con ácido clavulánico, la cefixima, la azitromicina y la cefuroxima.

En los casos más severos, se pueden recetar corticosteroides en combinación con los antibióticos. Además del tratamiento con antibióticos, el paciente debe seguir las recomendaciones del tratamiento en casa.

Faringoamigdalitis en niños

Los niños deben seguir básicamente el mismo tratamiento que los adultos. Es decir, para una faringoamigdalitis leve el tratamiento se basará en los medicamentos para contrarrestar el dolor de garganta en las dosis adecuadas, exceptuando las aspirinas, ya que es un medicamento que no está indicado para los niños.

Para los casos de faringoamigdalitis bacteriana, el tratamiento se basará en antibióticos. Generalmente, a los niños con faringoamigdalitis, se les duele administrar amoxicilina, en lugar de penicilina oral, ya que la amoxicilina tiene un sabor más aceptable que la penicilina.

El tratamiento en casa será el mismo que el de los adultos, mucha hidratación, descanso y evitar la exposición a irritantes, como por ejemplo, el humo de los cigarrillos.

Para los casos crónicos o recurrentes de faringoamigdalitis, la cirugía será la mejor opción. Al extirpar las amígdalas, el problema desaparece.

Faringoamigdalitis en embarazadas

Las mujeres embarazadas con faringoamigdalitis pueden seguir el mismo tratamiento en casa que el resto de pacientes. El descanso, la hidratación y la no exposición a humos y a otros irritantes, además de ser beneficiosos para ti, favorecerán a tu bebé.

En el caso de hacerte el cultivo de bacterias para determinar la causa de faringoamigdalitis, si el resultado es positivo, deberías tomar penicilina, que es un antibiótico que pueden tomar las mujeres embarazadas durante todo el embarazo.

Tanto la penicilina como la amoxicilina, son antibióticos permitidos durante el embarazo. La Cefalexina también puede ser una buena opción. Si estás embarazada, debes poner especial atención en las dosis, ya que una sobredosis puede ser peligrosa para tu bebé y para ti.

Para reducir el dolor y la irritación de garganta, puedes optar por aerosoles anestésicos. El paracetamol te ayudará a reducir la fiebre y el dolor.

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