Tratamiento de la fiebre reumática

Tratamiento

Información sobre el tratamiento de enfermedades y estados de salud

Esta página intenta proporcionar información sobre fiebre reumática y lista algunos de sus posibles tratamientos.

La información disponible en esta página sobre fiebre reumática y su tratamiento ha sido obtenida de múltiples fuentes y puede no ser totalmente precisa.

Si crees que padeces fiebre reumática o algunos de sus síntomas, te recomendamos que visites a tu médico antes de comenzar ningún tratamiento por tu cuenta.

Imágen de tratamiento de la fiebre reumática

La fiebre reumática es una enfermedad inflamatoria que puede desarrollarse como una complicación de la faringitis estreptocócica inadecuadamente tratada. La faringitis estreptocócica es causada por una infección con bacterias estreptococos del grupo A.

La fiebre reumática es más común en los niños de cinco a quince años, aunque también puede afectar a niños más pequeños y adultos.

La fiebre reumática puede causar daños permanentes en el corazón, dañando las válvulas cardiacas y provocando insuficiencia cardiaca. Los tratamientos pueden reducir el daño tisular debido a la inflamación, aliviar el dolor y otros síntomas y prevenir la recurrencia de la fiebre reumática.

Los síntomas de la fiebre reumática pueden variar. Algunas personas pueden tener varios síntomas, mientras que otras pueden experimentar sólo algunos. Los síntomas también pueden cambiar durante el curso de la enfermedad. La aparición de la fiebre reumática, generalmente, tiene lugar entre las dos y las cuatro semanas siguientes a que se haya producido la infección de garganta por estreptococos.

Los objetivos del tratamiento para la fiebre reumática son destruir cualquier remanente de bacterias estreptocócicas del grupo A, aliviar los síntomas, controlar la inflamación y prevenir los episodios recurrentes de fiebre reumática.

Los tratamientos utilizados para la fiebre reumática son:

  • Antibióticos.
  • Tratamiento antiinflamatorio: Calmantes para el dolor, como la aspirina o el naproxeno, para reducir la inflamación, la fiebre y el dolor.

El reposo físico y mental es esencial para llevar a cabo un buen tratamiento. Es imprescindible que el paciente esté correctamente informado sobre su enfermedad y que se mantenga tranquilo y relajado.

Fiebre reumática en niños

Es importante llevar al niño de urgencias si presenta los siguientes síntomas:

  • Un dolor de garganta sin síntomas de resfriado, como rinorrea.
  • Un dolor de garganta acompañado de sensibilidad en las glándulas de los ganglios linfáticos.
  • Erupción.
  • Dificultad para tragar cualquier cosa, incluyendo la saliva.
  • Descarga espesa o sanguinolenta por la nariz.
  • Los recién nacidos de hasta 6 semanas con una fiebre de 37,8º C.
  • Niños desde 6 semanas a 2 años, con una temperatura de 38,9º C o más.
  • Niños de 2 años o más con una fiebre de 39,4º C o más.
  • Cualquier fiebre que dura más de tres días.

El médico de su hijo le recetará penicilina u otro antibiótico para eliminar cualquier bacteria de estreptococo que pueda existir en el cuerpo de tu hijo. Después de que el niño haya completado el tratamiento antibiótico, el médico comenzará otro ciclo de antibióticos para prevenir la recurrencia de la fiebre reumática. Este tratamiento preventivo suele continuar hasta que el niño cumpla, al menos, 20 años. Si tu hijo es una adolescente mayor y ha tenido fiebre reumática, puede continuar tomando los antibióticos durante un mínimo de cinco años como tratamiento preventivo.

El tratamiento se puede completar con medicamentos anti-inflamatorios. Si el niño no responde a los fármacos anti-inflamatorios, el médico le puede recetar un corticosteroide.

Si el niño realiza movimientos involuntarios, es posible que le receten anticonvulsivante. Habla con el médico sobre el tipo de cuidado y seguimiento a largo plazo que tu hijo va a necesitar.

Fiebre reumática en adultos

Para los adultos el tratamiento se basa en antibióticos y en medicamentos para reducir la inflamación y calmar el dolor.

Las personas adultas que padecen fiebre reumática y que experimentan una inflamación del corazón, pueden comenzar un tratamiento antibiótico preventivo a muy largo plazo o incluso de por vida.

El médico debe explicarle al niño exactamente qué enfermedad tiene, es importante que esté familiarizado con la enfermedad, los síntomas, los medicamentos, etc.

Fiebre reumática aguda

Si los síntomas de la fiebre reumática son graves, en el tratamiento se incluirán corticosteroides, como la prednisona. Los corticosteroides deben reservarse para el tratamiento de la fiebre reumática severa. Después de unas dos o tres semanas de tratamiento con corticosteroides, la dosis puede ser cónica, se debe reducir en un 25% cada semana. En casos extremos, la metilprednisolona puede ser necesaria, ésta se debe administrar por vía intravenosa.

Cuando el paciente comienza a experimentar movimientos involuntarios, como los de la corea de Sydenham, el médico puede prescribir un anticonvulsivante, como el ácido valproico (Depakene, Stavzor) o carbamazepina (Carbatrol, Equetro u otros). La digoxina puede ser útil en estos casos, pero su uso debe controlarse estrechamente debido a la posibilidad de un bloqueo cardíaco.

El tratamiento de la fiebre reumática aguda es un tratamiento largo e incluso a veces, de por vida. El tratamiento incluye u seguimiento a largo plazo o de por vida también. Pasados unos años de haber experimentado fiebre reumática aguda, pueden aparecer lesiones en el corazón.

Fiebre reumática en alérgicos a penicilina

La penicilina es el fármaco por excelencia para tratar la fiebre reumática. Sin embargo, en pacientes alérgicos o en riesgo a presentar alguna reacción alérgica a dicho antibiótico, se les administrará una sola inyección parenteral de benzatina bencilpenicilina. Las Cefalosporinas orales, en lugar de la eritromicina, también es un medicamento recomendable y alternativo a los pacientes alérgicos a la penicilina.

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