Tratamiento de la hipertensión arterial

Tratamiento

Información sobre el tratamiento de enfermedades y estados de salud

Esta página intenta proporcionar información sobre hipertensión arterial y lista algunos de sus posibles tratamientos. La información disponible en esta página sobre hipertensión arterial y su tratamiento ha sido obtenida de múltiples fuentes y puede no ser totalmente precisa. Si crees que padeces hipertensión arterial o algunos de sus síntomas, te recomendamos que visites a tu médico antes de comenzar ningún tratamiento por tu cuenta.

Imágen de tratamiento de la hipertensión arterial

La hipertensión arterial es una condición común en la que la sangre choca contra las paredes de las arterias con demasiada fuerza, pudiendo causar problemas de salud, como enfermedades del corazón.

Contra más sangre bombeada por el corazón y más resistencia en las arterias (por obstrucción o estrechamiento) más alta será la presión arterial.

La hipertensión arterial es fácil de detectar, una vez el médico la descubre se puede controlar. El peligro reside en una hipertensión no controlada, ya que puede acarrear problemas graves de salud.

Por lo tanto, el objetivo del tratamiento será bajar la presión arterial. Para ello el paciente deberá:

  • Cambiar el estilo de vida: Dieta, ejercicio, control del peso.
  • Medicamentos para tratar la presión arterial alta: Diuréticos tiazídicos, Bloqueadores beta, Angiotensina convertidora de la enzima (IECA), Angiotensina II (ARA II), calcio, Renin, Aliskiren (Tekturna), Bloqueadores alfa, Bloqueadores alfa-beta y medicamentos vasodilatores como la aspirina.
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Hipertensión arterial en el embarazo

La hipertensión arterial y el embarazo no es necesariamente una combinación peligrosa. La presión arterial alta (hipertensión) durante el embarazo requiere un cuidado especial.

La presión arterial alta durante el embarazo representa varios riesgos, incluyendo:

  • La disminución del flujo de sangre a la placenta.
  • Parto prematuro.

Cualquier medicamento que toma durante el embarazo puede afectar al bebé. Aunque algunos medicamentos utilizados para disminuir la presión arterial se consideran seguros durante el embarazo, otros como la enzima convertidora de angiotensina (IECA), los bloqueadores de los receptores de angiotensina (BRA) y los inhibidores de la renina, generalmente se deben evitar durante el embarazo.

Además de tomar medicamentos seguros durante el embarazo, deberás limitar la cantidad de sodio en tu dieta y tomar vitaminas. Deberás un mayor control sobre tu peso y tus visitas prenatales. El parto será un momento delicado y es posible que deban administrarte medicamentos durante el mismo para prevenir las convulsiones.

Hipertensión arterial en diabéticos

Entre un 40% y un 60% de los diabéticos también son hipertensos. En los diabéticos que necesitan insulina, la hipertensión suele diagnosticarse cuando comienza a deteriorarse la función renal, es decir, pasados unos años.

La hipertensión arterial empeora y acelera el daño que la diabetes ejerce sobre las arterias, lo que hace que estos pacientes deban cuidarse más. La medicación es la misma que para otras personas con hipertensión, pero además el paciente hipertenso y diabético deberá controlar mucho su peso, tener una dieta adecuada, hacer ejercicio de forma regular, no fumar, cuidar la vista, cuidar sus pies, tener una vida tranquila y tener autocontrol.

Hipertensión arterial pulmonar

La hipertensión pulmonar es un tipo de presión arterial alta que afecta a las arterias que van a los pulmones y al lado derecho de tu corazón.

La hipertensión pulmonar comienza cuando las pequeñas arterias de los pulmones se estrechan, se bloquean o se destruyen. Esto hace que sea difícil que la sangre fluya a través de los pulmones y aumenta la presión dentro de las arterias. A medida que la presión aumenta, el corazón tiene que trabajar más para bombear la sangre a través de los pulmones, causando finalmente que el músculo del corazón se debilite.

La hipertensión pulmonar es una enfermedad grave que empeora progresivamente y a veces puede causar la muerte. Aunque la hipertensión pulmonar no se cura, hay tratamientos disponibles que pueden ayudar a aliviar los síntomas y mejorar tu calidad de vida.

Los tratamientos suelen ser complejos y requieren un seguimiento exhaustivo. Tu médico también puede tener que cambiar el tratamiento si ya no es eficaz. Cuando la hipertensión pulmonar es causada por otra condición, el médico tratará la causa subyacente siempre que sea posible.

Los medicamentos utilizados en el tratamiento pueden ser:

    Los tratamientos disponibles para la hipertensión arterial pueden incluir los siguientes medicamentos:

    • Dilatadores de los vasos sanguíneos (vasodilatadores). Los vasodilatadores abren los vasos sanguíneos. Uno de los vasodilatadores más utilizados es el epoprostenol (Flolan).
    • Antagonistas de los receptores de la endotelina. Estos medicamentos neutralizan el efecto de la endotelina, una sustancia que se encuentra en las paredes de los vasos sanguíneos y que hace que se estrechen. Uno de estos medicamentos, bosentan (Tracleer), puede mejorar tu energía y los síntomas. Este medicamento no es apto para las mujeres embarazadas.

    • Bloqueadores de canales de calcio. Estos medicamentos ayudan a relajar los músculos de las paredes de los vasos sanguíneos. La amlodipina (Norvasc), diltiazem (Cardizem, Tiazac, otros) y nifedipina (Adalat, Procardia) son algunos ejemplos.
    • Ambrisentan (Letairis) es otro medicamento que detiene el estrechamiento de los vasos sanguíneos. Este medicamento puede causar daño hepático grave si no se toma adecuadamente y no debe ser tomado por mujeres embarazadas. Antes de tomar el medicamento, debes informar a tu médico acerca de cualquier enfermedad hepática que puedas tener.
    • Anticoagulantes. La warfarina (Coumadin, Jantoven) para ayudar a prevenir la formación de coágulos de sangre dentro de las arterias pequeñas. Los anticoagulantes previenen la coagulación sanguínea normal.
    • Diuréticos o píldoras de agua, son medicamentos que ayudan a eliminar el exceso de líquido del cuerpo. Esto reduce la cantidad de trabajo que el corazón debe realizar.

    Si los medicamentos no pueden controlar la hipertensión pulmonar, la cirugía a corazón abierto puede ser una opción. En una septostomía atrial, un cirujano creará una abertura entre las cavidades izquierda y derecha de tu corazón para aliviar la presión en el lado derecho de tu corazón. La septostomía auricular puede tener complicaciones graves, como alteraciones del ritmo del corazón (arritmias).

    En algunos casos, un trasplante de pulmón o de corazón y pulmón puede ser una opción, especialmente para los más jóvenes que tienen hipertensión pulmonar idiopática. Entre los principales riesgos de cualquier tipo de trasplante se incluyen el rechazo del órgano trasplantado y la infección grave. Las personas a las que se le realizan los trasplantes, deben tomar medicamentos inmunosupresores de por vida para ayudar a reducir las posibilidades de rechazo.

    Hipertensión arterial sistólica aislada

    La presión arterial sistólica se considera el principal componente para pronosticar la hipertensión. La presión sistólica va aumentando linealmente a partir de los 30, mientras que la diastólica aumenta hasta los 50 años y luego desciende.

    La mayoría de los pacientes requiere más de un fármaco para el control de la hipertensión. El tratamiento de la hipertensión arterial sistólica aislada también se combinan dos medicamentos, los diuréticos o calcioantagonistas con los IECA.

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